No dejes correr el agua mientras te lavas las manos ni cuando te rasuras o lavas los dientes. Usa un vaso.
- Toma baños breves y cierra las llaves mientras te enjabonas o te lavas el pelo.
- Para revisar si tu escusado tiene fugas, coloca cuatro gotas de colorante vegetal en el tanque y espera unos minutos. Si el color llega a la taza, tienes una fuga. Repárala.
- Para usar menos agua en el escusado, mete al tanque una botella de plástico llena de agua. Esto no afecta el funcionamiento y ahorra mucha agua en cada descarga.
- No laves tu auto con manguera. Utiliza una cubeta.
- Riega tu jardín temprano en la mañana o en la noche. Al hacerlo cuando hay más sol, la mayoría del agua se evapora y se pierde.
- Evita utilizar la manguera para limpiar la banqueta. Usa una escoba y un recogedor.
- Al lavar los trastes, remoja y enjuaga todo de una vez, sin dejar el agua corriendo. Abre la llave sólo para el enjuague final.
- Antes de tirar el agua de la tarja, considera que la puedes usar para regar o para el escusado. Reutilízala.
- Lava la fruta y verdura llenando la tarja, en lugar de mantener la llave abierta.
- No tires aceite por el drenaje. Una gota de aceite contamina decenas de litros de agua. Guárdalo en un bote para cocinar o recógelo en un material absorbente y tíralo a la basura.
- Asegúrate de utilizar la lavadora de ropa sólo cuando tengas una carga completa.
- Habla con la gente que veas desperdiciando agua. Si no escuchan, contacta a las autoridades, existen disposiciones legales contra el desperdicio.
- Acostúmbrate a conocer y monitorear tu consumo de agua, ya sea en tu recibo o directamente en el medidor.
- Paga cada bimestre tu consumo de agua. Sin esos recursos no es posible llevar agua a la gente que no tiene, ni construir infraestructura, ni dar mantenimiento a la existente.

